Viveros agroforestales impulsan la restauración del paisaje y fortalecen la resiliencia climática en la Región Trifinio

- Cinco viveros comunitarios en Guatemala, Honduras y El Salvador producirán más de 232 000 plántulas que contribuirán a incorporar al menos 772 hectáreas a procesos de restauración mediante sistemas agroforestales, mejorando los medios de vida y la resiliencia climática de las familias rurales.
La restauración de paisajes comienza con una semilla. Bajo esa visión, el Proyecto Paisajes Resilientes y Biodiversos del Norte de Mesoamérica promueve el establecimiento de viveros agroforestales comunitarios en Guatemala, Honduras y El Salvador como una estrategia para ampliar las áreas bajo restauración, incrementar la resiliencia climática y consolidar las capacidades de las organizaciones locales.
Estas iniciativas son impulsadas por organizaciones comunitarias y cooperativas de Guatemala, Honduras y El Salvador, con el acompañamiento técnico del CATIE (Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza) y la Wildlife Conservation Society (WCS), y el financiamiento del Biodiverse Landscapes Fund (BLF), del Reino Unido.

En conjunto, los cinco viveros producirán más de 232 000 plántulas entre especies forestales nativas y plantas para sistemas agroforestales, lo que permitirá incorporar al menos 772 hectáreas a procesos de restauración mediante sistemas agroforestales en la Región Trifinio. Estas acciones forman parte de una estrategia regional orientada a mejorar los medios de vida de las familias rurales, recuperar paisajes degradados y aumentar la resiliencia frente al cambio climático.
“Los viveros representan mucho más que la producción de plantas. Son una herramienta estratégica para recuperar paisajes degradados, impulsar sistemas agroforestales y garantizar que los productores cuenten con material vegetal de calidad para transformar sus fincas hacia modelos más resilientes y sostenibles”, explicó Juan José Sosa, coordinador local del proyecto por parte del CATIE.

Según Sosa, cada vivero responde a las necesidades productivas y ambientales de su territorio, pero todos comparten un mismo propósito: ampliar las áreas bajo manejo sostenible y generar capacidades para que las organizaciones locales lideren estos procesos en el largo plazo.
Guatemala impulsa la transición hacia sistemas agroforestales
En la comunidad de Pericos, en Esquipulas, Chiquimula, las acciones están orientadas a consolidar las unidades productivas de café mediante la transición hacia sistemas agroforestales más sostenibles.
Actualmente se producen 105 000 plántulas de café de las variedades Marsellesa, Obatá y Anacafé 14 para la renovación de cafetales, junto con 20 000 plántulas de especies forestales nativas y árboles de doble propósito, como Ramón, Caoba y Cortez Amarillo, destinadas al enriquecimiento de los sistemas agroforestales. Se estima que estas acciones permitirán intervenir aproximadamente 140 hectáreas, beneficiando a Pericos, El Pinabetal, Monteros, Carrizales, El Bailadero y actores locales de zonas fronterizas de Honduras.

Además de impulsar la transición hacia sistemas agroforestales, el proceso ha generado oportunidades de empleo para familias de la zona y promueve un modelo sostenible mediante la producción y comercialización de material vegetal.
En el departamento de Jutiapa, la organización ASOVERDE desarrolla otra acción orientada a ampliar los procesos de recuperación del paisaje en el entorno del Volcán de Ipala. Actualmente cuenta con una capacidad de 7 000 plántulas, destinadas a apoyar intervenciones en aproximadamente 30 hectáreas, de las cuales siete ya se encuentran incorporadas.

Asimismo, la organización avanza en una nueva iniciativa con capacidad para producir 25 000 plántulas mediante un sistema tecnificado de producción en bandejas rígidas reutilizables, que permitirá atender alrededor de 160 hectáreas donde se implementarán procesos de restauración asistida. Este esfuerzo incorpora el uso de semillas provenientes de fuentes locales, contribuyendo a la conservación de recursos genéticos forestales y generando oportunidades para recolectores de semillas del territorio.
Cooperativas lideran la recuperación del paisaje en Honduras
En el occidente de Honduras, la Cooperativa Cafetalera Santa Fe Limitada (COCASFEL) impulsa la producción de material vegetal para favorecer la incorporación de árboles en sistemas cafetaleros y promover un manejo más sostenible del paisaje.
La iniciativa tendrá una capacidad de producción de 50 000 plántulas de especies forestales nativas, suficientes para contribuir al manejo sostenible de aproximadamente 320 hectáreas. Entre las especies producidas se encuentran cedro, caoba y liquidámbar, seleccionadas por su aporte a la biodiversidad y a la diversificación de los sistemas productivos.

El proceso incorpora tecnologías que reducen significativamente el uso de plásticos durante la producción del material vegetal, favoreciendo prácticas más sostenibles y beneficiando a localidades de los municipios de Santa Fe y Ocotepeque.
“Cada plántula que hoy se produce representa una oportunidad para recuperar el paisaje, mejorar la productividad de las fincas y generar beneficios ambientales y económicos para las familias rurales. Lo importante es que estas acciones están siendo lideradas por cooperativas y organizaciones locales, lo que aumenta las posibilidades de que estos procesos continúen una vez concluido el proyecto”, señaló Sosa.
Mujeres lideran la incorporación del componente forestal en El Salvador
En Metapán, El Salvador, la Cooperativa San Andrés El Llano desarrolla una iniciativa liderada por mujeres asociadas, orientada a integrar árboles en los sistemas productivos mediante la producción de 25 000 plántulas de especies forestales de servicio y de doble propósito.
Este esfuerzo permitirá incorporar el componente forestal en aproximadamente 122 hectáreas de sistemas productivos de la zona.
Como parte de una estrategia integral, la cooperativa también promueve prácticas sostenibles para mejorar la salud de los suelos y la gestión del agua, contribuyendo a una mayor resiliencia de los sistemas agrícolas frente a la variabilidad climática.
Un modelo que deja capacidades para el futuro
Más allá de producir plantas, estos viveros generan capacidades técnicas en organizaciones locales, promueven el uso sostenible de especies nativas y crean oportunidades económicas para las familias participantes. Al incorporar árboles en cafetales y otros sistemas productivos, también contribuyen a conservar el suelo y el agua, incrementar la biodiversidad y mejorar la adaptación frente al cambio climático.
“El objetivo es que estos procesos trasciendan la duración del proyecto. Estamos impulsando modelos que permitan a las organizaciones continuar produciendo material vegetal, ampliar las áreas restauradas y seguir generando beneficios para las familias rurales y los ecosistemas de la Región Trifinio”, concluyó Sosa.

Más información:
Juan José Sosa
Coordinación local
Proyecto Paisajes Resilientes y Biodiversos del Norte de Mesoamérica – Subpaisaje Trifinio
Unidad de Bosques y Biodiversidad en Paisajes Productivos
CATIE
juan.sosa@catie.ac.cr
Redacción:
Karla Salazar Leiva
Comunicadora
Oficina de Comunicación y Mercadeo
CATIE
salazark@catie.ac.cr
