Del cacao de alto rendimiento al cacao agroforestal: el reto que plantea Ecuador para América Latina

- Durante la Cumbre Cacao, el investigador del CATIE Eduardo Somarriba planteó cómo combinar productividad, sostenibilidad y agroforestería mediante políticas y sistemas diseñados para responder a las necesidades de los productores.
Ecuador se ha convertido en un referente mundial de productividad en cacao y, al mismo tiempo, enfrenta un nuevo desafío: avanzar hacia sistemas de producción que combinen altos rendimientos con sostenibilidad y agroforestería. Este fue uno de los principales temas abordados por Eduardo Somarriba, investigador senior de la Unidad de Agroforestería, Café y Cacao del CATIE (Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza), durante su participación como conferencista principal en la novena edición de la Cumbre Cacao, realizada en Guayaquil, Ecuador.
Con 600 mil hectáreas cultivadas y rendimientos cercanos a una tonelada de cacao por hectárea, Ecuador representa un punto de referencia para entender hacia dónde avanza la producción de cacao en América Latina. De acuerdo con Somarriba, estos resultados responden, entre otros factores, al uso de materiales genéticos de alto rendimiento y a un manejo agronómico intensivo, un modelo que contrasta con los rendimientos promedio de Centroamérica, donde la producción por hectárea es considerablemente menor.
Para el investigador, conocer esta experiencia resulta clave para otros países productores de la región. “Ver qué está pasando en Ecuador es un buen espejo de lo que queremos hacer en otras regiones donde trabajamos con cacao, como Perú, Bolivia, Centroamérica, República Dominicana o Cuba”, explicó.
Sin embargo, el modelo ecuatoriano también plantea una nueva pregunta: ¿cómo mantener altos niveles de productividad incorporando árboles y los beneficios ambientales de la agroforestería? La intensificación del cultivo en Ecuador ha estado acompañada por una reducción de la sombra, pero las nuevas exigencias de sostenibilidad de los mercados internacionales están impulsando al sector a replantear este enfoque.
En este contexto, Somarriba presentó el tema “Agroforestería con cacao: cobertura, tendencias, políticas y optimización”, con énfasis en dos aspectos que considera fundamentales para el futuro del sector. El primero es la necesidad de desarrollar políticas agroforestales que incentiven a los productores a incorporar árboles en sus sistemas de cacao. El segundo es diseñar sistemas agroforestales que sean realmente atractivos para las familias productoras, capaces de mantener buenos rendimientos de cacao, generar productos adicionales y reducir riesgos económicos, al mismo tiempo que aportan beneficios ambientales.
“La adopción de los sistemas agroforestales solamente se va a dar si ofrecemos a los agricultores sistemas diseñados óptimamente para obtener buenos rendimientos del cacao, diversificar la producción, reducir el riesgo financiero y generar beneficios como captura de carbono, conservación de la biodiversidad y regulación de los ciclos hidrológicos”, señaló el investigador.
Esta perspectiva representa una oportunidad para América Latina, donde, según Somarriba, el trabajo en agroforestería con cacao se ha concentrado históricamente en caracterizar los sistemas existentes, pero existe un espacio importante para avanzar en el diseño de sistemas óptimos y en el desarrollo de políticas que impulsen su adopción.
La participación del CATIE también permitió fortalecer vínculos con actores estratégicos de la cadena mundial del cacao. Durante la Cumbre, Somarriba sostuvo conversaciones con representantes de empresas internacionales, entre ellas Barry Callebaut, para conocer sus necesidades y explorar posibles oportunidades de colaboración relacionadas con el desarrollo de sistemas agroforestales en Ecuador.
La relación entre Ecuador y el CATIE cuenta además con una trayectoria de cooperación en investigación, formación y recursos genéticos. El CATIE mantiene materiales de cacao provenientes de programas de mejoramiento ecuatorianos y recibe nuevos genotipos para sus colecciones de germoplasma. A esto se suma la presencia de profesionales ecuatorianos formados en la Escuela de Posgrado del CATIE, quienes hoy participan en procesos de investigación y desarrollo del sector cacaotero del país.
“Esas alianzas y cooperaciones entre CATIE y Ecuador se fundamentan mucho en este gran capital social que hemos logrado desarrollar a través de nuestra Escuela de Posgrado”, destacó Somarriba.
La Cumbre Cacao reunió a más de 500 participantes de distintos sectores de la cadena, incluyendo productores, exportadores, empresas, academia, organizaciones y actores de cooperación. En esta novena edición, el programa apostó por un número más reducido de conferencias centrales, con mayor espacio para profundizar en temas como productividad, manejo de plagas y enfermedades, mejoramiento genético, metales pesados, calidad, sostenibilidad y agroforestería.
La actividad se realizó del 4 al 6 de agosto en Guayaquil, Ecuador, y contó con la participación de especialistas de diferentes países, entre ellos Eåcuador, Costa Rica, Argentina y Países Bajos. Para el CATIE, estos espacios representan una oportunidad para compartir conocimiento, conocer las tendencias que están marcando el futuro del cacao y generar alianzas que contribuyan a una producción más productiva, sostenible y resiliente en América Latina.
Más informació:
Eduardo Somarriba
Investigador senior
Unidad de Agroforestería, Café y Cacao
CATIE
esomarri@catie.ac.cr
Redacción:
Karla Madrigal Pereira
Comunicadora
Oficina de Comunicación y Mercadeo
CATIE
Karla.madrigal@catie.ac.cr
Tag:agroforestería, cacao, Ecuador
