América Latina, el monitoreo forestal y la mitigación del cambio climático

Por  Javier Puig, especialista en el BID y Mario Chacón, investigador del CATIE

 

A lo largo de los años los bosques han sido destacados por el papel fundamental que cumplen dentro del ecosistema mundial. En la actualidad, ante los efectos del cambio climático percibidos con mayor intensidad por la población, los bosques representan una solución basada en la naturaleza porque permiten almacenar carbono en los tejidos vegetales y en el suelo, así como capturar el carbono atmosférico en los árboles en crecimiento.

Regular el agua, la temperatura y la humedad, controlar la erosión del suelo, proteger la biodiversidad y ser fuente de alimento, se encuentran dentro de los diversos beneficios de los bosques, permitiendo el desarrollo económico de los países. Los bosques son un elemento clave para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible propuestos por las Naciones Unidas.

Ante la gran importancia que poseen los bosques para la vida en el planeta, el monitoreo con fines de conocer su función para mitigar el cambio climático se vuelve cada vez más necesario, especialmente porque la deforestación continúa. Solo en el 2018, en el mundo, más de 12 millones de hectáreas de cobertura forestal se perdieron, un área poco más del doble del tamaño de Costa Rica.

Los países de Latinoamérica y el Caribe no están exentos de esta tendencia; biomas como el Chaco, el Cerrado, la Amazonía, la Mata Atlántica o la selva tropical de la costa caribeña de Centroamérica, han observado cambios drásticos en su extensión. La atención mediática que han tenido en este 2019 los incendios forestales en la Amazonía, África y Siberia, ha hecho que la sociedad ponga su foco en la importancia de reforzar la conservación de los bosques.

Durante la PreCOP25 de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), seis países han resaltado la importancia de la conservación de 30% del territorio del planeta para el 2030, estando en este grupo inicial Costa Rica, Francia, Finlandia, Gabón, Granada y Reino Unido, bajo la conformación de la Coalición de Alta Ambición por la Naturaleza y los Pueblos. Este esfuerzo permitirá poner más atención a las estrategias nacionales de reducción de emisiones (REDD+) y a iniciativas de reforestación como el Desafío de Bonn, el cual pretende alcanzar 350 millones de hectáreas de plantaciones forestales creciendo sobre áreas degradadas y deforestadas para el 2030.

Todos estos esfuerzos positivos para contrarrestar la pérdida de cobertura forestal requieren del acompañamiento continuo de sistemas de monitoreo que permitan transparentemente medir y verificar el alcance de las acciones nacionales, haciendo uso de tecnologías modernas.

 

¿Qué hace latinoamérica en monitoreo forestal?

Para conocer la situación del monitoreo forestal en la región, entre el 2015 y el 2018, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM) y el Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (CATIE), a través de su Programa de Bosques, Biodiversidad y Cambio Climático (PBByCC), recopilaron información para sistematizar las experiencias en monitoreo de bosques y las tecnologías utilizadas en una muestra de países de Latinoamérica y el Caribe, y en casos específicos de Brasil, Guatemala y México.

Estas experiencias se compilaron en documentos que recogen los datos provistos por fuentes públicas, junto con la información obtenida en entrevistas a expertos nacionales conocedores del tema.

Se puede destacar que, a la fecha, y gracias al trabajo realizado en los últimos diez años, los países de la region han avanzado en el establecimiento de sistemas nacionales de monitoreo forestal ligados a la medición de la deforestación y a la implemantación de inventarios forestales nacionales. Tambien, se ha avanzado en la puesta en marcha de sistemas de monitoreo de agua, fuegos, biodiversidad y manglares, entre otros.

La sistematización logró determinar 121 iniciativas de monitoreo forestal presentes en 21 países, de las cuales se resaltan aquellas enfocadas a dar seguimiento a las estrategias nacionales REDD+ y que están ligadas a sus sistemas de medición, reporte y verificación. De éstas se logró determinar que han sido adoptadas una variedad de tecnologías en sensores remotos, uso de vehículos aéreos no tripulados y plataformas electrónicas. Para consultar con más detalles estas experiencias, se han preparado cuatro publicaciones:

Se espera que la información ofrecida facilite la selección y adopción de tecnologías acorde a las condiciones y necesidades de los gobiernos nacionales y organizaciones que buscan mejorar sus sistemas de monitoreo forestal.