Desde el Despacho: Soluciones Innovadoras en Agricultura y Medio Ambiente

Nuestro compromiso institucional ante el COVID-19″
Por Muhammad Ibrahim, Director General del CATIE


En la actualidad, sabemos que las múltiples acciones antropogénicas han venido a lo largo de la historia poniendo diversas presiones sobre nuestro planeta. Hoy día, somos testigos de los límites críticos que hemos alcanzado, los cuales representan amenazas a la salud, no solamente del planeta sino de toda la población humana que lo habita.

Estamos atravesando momentos sin precedentes y nos enfrentamos a una era de cambio global. Investigadores reconocidos a nivel mundial y en CATIE son de la opinión de que COVID-19 es una “señal de humo” que nos envía la naturaleza. Existen sin duda, dentro de la vida silvestre, enfermedades mucho más mortales que el COVID-19. En este sentido, si continuamos operando como los hemos hecho siempre, seremos testigos de nuevas pandemias que tendrán impactos más severos y extensos en la salud y bienestar humanos.

A la luz del escenario de la pandemia actual, en múltiples espacios se ha discutido acerca de los cambios sociales a los que conducirá el COVID-19. La dinámica de cómo el mundo funcionará en los próximos años nos lanza necesariamente a pensar en modelos económicos que pongan énfasis a economías verdes que nos beneficien a todos.

Estamos a la puerta de una oportunidad sin precedentes. Hoy por hoy, podemos comenzar a asegurar cambios que conduzcan a un mundo más estable y en mejores condiciones para resistir futuras conmociones a nivel local, nacional, regional y global.

En este sentido, es necesario adquirir o mantener un enfoque a nivel de paisaje en nuestros sistemas productivos. Urgen sistemas de producción de alimentos que sean resilientes y protejan el medio ambiente que les nutre: las cuencas hidrográficas, los suelos y la biodiversidad. Solamente de esta manera mantendremos la estabilidad de los medios de vida y aseguraremos la salud y el bienestar humano.

Para conseguir estos retos los esfuerzos deben ser audaces, y colectivos. Las decisiones deben provenir del esfuerzo e integración de gobiernos y los sectores privado y financiero, así como de las comunidades y los individuos, tal y como lo hemos presenciado durante esta pandemia de COVID-19.

Desde CATIE, hemos reflexionado, con un enfoque regional, sobre temas clave que se han identificado globalmente y consideramos pertinente abordar:

  • La pandemia COVID-19 ha sido probablemente originada en el sistema alimentario y está causando interrupciones globales masivas en la salud individual y pública, así como en las economías y medios de vida locales, regionales y globales de las personas. Hoy en día, los países están en una encrucijada entre tomar decisiones sobre reactivar su economía y la vez reducir el impacto de COVID-19 en el número de personas que han fallecido, y aquellas que se encuentran en riesgo de muerte por esta enfermedad.
  • La crisis de salud, combinada con la recesión económica que le subsigue, han causado una interrupción en las cadenas de suministro de alimentos, elevando así los riesgos de nuevos y diferentes tipos de crisis alimentarias que resultan en un aumento crítico de la pobreza y la desnutrición.
  • El desempleo masivo en países desarrollados está relacionado con una reducción significativa en las remesas que muchos países en vías de desarrollo reciben. Estas remesas son particularmente importantes para las economías y medios de vida de las poblaciones más vulnerables.
  • Los gobiernos de la región se enfrentan a decisiones muy difíciles, en aras de equilibrar la disminución de los riesgos para la salud de la población versus las crisis económicas nacionales. Parte de estas decisiones implica reducir los impactos en los productores y consumidores pobres, en la mayor medida posible.
  • La respuesta a la pandemia en los sistemas alimentarios debe ser rápida y basada en evidencia. Se debe aprovechar el conocimiento científico para proveer de soluciones accesibles ante la inminente emergencia y recuperación de la crisis.
  •  Un cambio de paradigma resulta inminente y necesario. Abordar los cambios mediante la integración de enfoques de paisaje para transformar los sistemas alimentarios en sistemas más resilientes, se posiciona como una respuesta transformadora tanto a nivel social, como ecológico.
  • CATIE, como centro científico regional, ha sido pionero en el desarrollo de paisajes climáticos inteligentes y cadenas de valor sostenibles. Tenemos a la mano el conocimiento y las soluciones para desarrollar sistemas resilientes de alimentos, suelos y agua, para la recuperación posterior al COVID-19.
  • Además, el CATIE, a través de su Educación Superior, está preparando y cultivando agentes de cambio que tendrán el conocimiento y las habilidades de punta para transformar los sistemas alimentarios y aumentar su capacidad de resiliencia, en sus respectivos países, y a nivel global.

¿Cómo el CATIE puede proveer soluciones? Es con este espíritu que en el CATIE nos hemos comprometido y propuesto plantear soluciones y respuestas basadas en nuestra ciencia y el conocimiento que generamos junto con nuestros aliados, para enfrentar la crisis que el COVID-19 trae consigo:

  • Asumimos el compromiso con socios a nivel nacional, regional y global; prestando atención a los planes e iniciativas existentes, así como a la formación de nuevas alianzas.
  • Priorizaremos estratégicamente nuestro trabajo, basándonos en la demanda y las ventajas comparativas del CATIE.
  • Mantendremos un enfoque centrado en las personas con perspectiva hacia la transformación de los sistemas alimentarios hacia sistemas más inclusivos con los grupos vulnerables: mujeres, jóvenes, los pequeños productores y otras personas que desempeñan funciones cruciales en los sistemas alimentarios.
  • Promover un enfoque de “Salud Única” (One Health), reconociendo que la salud humana, animal y ambiental son interdependientes.
  • En CATIE estamos aprendiendo de crisis anteriores, así como sintetizando lecciones de la crisis actual para tomar acciones futuras.
  • Nos comprometemos a brindar apoyo total a las políticas en favor de las personas más pobres, establecidas por los países en vías de desarrollo, y en respuesta a la crisis de COVID-19.

Finalmente, quiero hacer un llamado a reconstruir mejor. Si logramos alcanzar una estabilidad en el mediano plazo, COVID-19 nos llama a no volver a los “negocios de siempre”, sino que nos alienta a emprender una transformación más amplia de los sistemas de alimentos, tierra y agua para cumplir con cinco áreas claves de impacto: i) nutrición y seguridad alimentaria; ii) reducción de la pobreza a través del mejoramiento de los medios de vida y generación de empleos; iii) igualdad de género, juventud e inclusión social; iv) adaptación climática y reducción de gases de efecto invernadero; y v) salud ambiental y biodiversidad.

Juntos enfrentamos una crisis global que ha puesto a los agricultores y a los líderes locales del paisaje en primera línea. El surgimiento y la propagación de COVID-19 está haciendo que la interdependencia de las personas, el ganado, la vida silvestre y los ecosistemas sea más clara que nunca. Destacamos una vez más la importancia de la salud comunitaria, los sistemas alimentarios locales resilientes y la necesidad de que administremos estos sistemas de manera integral y responsable.

El CATIE se compromete a reparar nuestros sistemas alimentarios dañados y a restablecer la salud y el equilibrio en la forma en que abordamos la producción de alimentos.