Restauración de bosques secundarios y degradados esencial para la conservación de los ecosistemas forestales en la próxima década

  • Artículo elaborado por investigadores del CATIE y el CIRAD expone la necesidad de restaurar los bosques secundarios y degradados, cruciales para la conservación de la biodiversidad y producción de actividades económicas en el marco de la Década para la Restauración de los Ecosistemas de las Naciones Unidas.

10 de noviembre de 2021. Durante las últimas décadas, la pérdida y degradación de bosques tropicales ha sido un componente importante ante la crisis del Antropoceno, término que surge para designar la era geológica actual y establecer acciones significativas por parte de la humanidad para la preservación del planeta. 

Es por ello que, el artículo editorial “Active restoration of secundary and degraded forest in the context of the UN Decade on Ecosystem Restoration” realizado por investigadores del CATIE (Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza) y el CIRAD (Centre de Coopération Internacionale en Recherche Agronomique pour le développment), expone resultados y perspectivas de investigación en las cuales se puedan apoyar actores claves para el diseño e implementación de medidas urgentes frente a la degradación de la naturaleza, específicamente de los ecosistemas forestales, que afecta de forma negativa el bienestar humano y la conservación de la biodiversidad.  

La investigación forma parte de una colección de publicaciones en la revista internacional Forest Ecology and Management con el objetivo de reunir los trabajos de diferentes actores científicos alrededor del mundo, cuyas investigaciones responden a acciones y prácticas necesarias para mejorar e impulsar la restauración de los bosques secundarios y degradados en el trópico.  

“En este artículo retomamos que, después de la deforestación y degradación de bosques por actividades como la agricultura, surgen unos bosques que se le llaman bosques secundarios y degradados. Los trabajos dan un enfoque particular a los bosques secundarios que en Costa Rica son como un tercio de la cobertura forestal del país, y son muy vulnerables. Sin embargo, en este artículo lo que decimos es que estos bosques secundarios y degradados también pueden brindar servicios ecosistémicos y se pueden relacionar con actividades económicas competitivas con las actividades agrícolas”, destacó Marie Ange Ngo Bieng, investigadora de la Unidad de Bosques y Biodiversidad en Paisajes Productivos del CATIE y primera autora del artículo.  

Diferentes actividades económicas como la producción no sostenible de madera, la cual es impulsada por una alta demanda en los mercados, han significado fuertes impactos en los trópicos debido a la deforestación y la colonización del suelo forestal para actividades como la agricultura, plantaciones industriales o actividades de minería, tendencias frecuentes en los paisajes forestales tropicales del antropoceno.   

Por lo que el artículo también presenta un enfoque sobre la restauración activa de los bosques secundarios y degradados para promover una producción sostenible de madera, al mismo tiempo que un aprovechamiento de otros servicios ecosistémicos que estos bosques, talados y en recuperación, pueden ofrecer. 

“Los bosques secundarios y degradados conforman alrededor de 2/3 de los bosques en los trópicos. Cuando se trata de la restauración, las iniciativas a nivel internacional no consideran estos bosques con capacidad productiva, por lo que no se contempla la producción de madera en estos bosques. En este número especial, enseñamos el potencial de estos bosques para restauración activa y productiva. Estos bosques por supuesto producen madera muy diferente a la de otros bosques maduros y a un volumen menor, pero existe la posibilidad de aumentar este potencial con intervenciones silviculturales”, señaló la investigadora. 

Costa Rica es uno de los países ejemplo a nivel mundial en temas de restauración vía dinámica forestal secundaria, sin embargo, los bosques secundarios continúan expuestos a una constante vulnerabilidad.  

“Se piensa que estos bosques no pueden asumir los retos que estamos esperando de bosques tropicales, y a veces se les dan nombres que no corresponden a bosques; tenemos artículos donde se dice que sí son bosques y que tienen el potencial necesario para provisión de madera y otro servicios ecosistémicos, pero se tiene que dar el tiempo para su recuperación, y este tiempo de recuperación se puede reducir con actividades de restauración activa. La vulnerabilidad de los bosques secundarios y degradados se tiene que reducir”, concluyó Ngo Bieng. 

A través de estudios constantes, la investigadora recomienda la protección por medio de un marco legal, ya que además de potenciales fuentes de producción económica,  los bosques secundarios y degradados funcionan como importantes secuestradores de carbono para la mitigación de cambio climático y conservación de la biodiversidad. Si desea acceder al artículo completo, puede ingresar aquí.

 

Mayor información:

Marie Ange Ngo Bieng
Investigación
Unidad de Bosques y Biodiversidad en Paisajes Productivos del CATIE
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Redacción:

Dannia Gamboa Solís
Asistente de comunicación
Tecnología de Información y Comunicación
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