Más árboles en el Día Mundial del Ambiente

Karla Salazar Leiva
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Hace un tiempo Martin Luther King afirmó: “si supiera que el mundo se acaba mañana, yo, hoy todavía, plantaría un árbol”. Acorde con estas palabras, el pasado 5 de junio, el CATIE (Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza) celebró el Día Mundial del Ambiente sembrando 550 árboles, los cuales ahora conforman la V Plantación Conmemorativa de la Carrera CatieNatura, una competencia de atletismo que se lleva a cabo en el marco de la Feria Internacional del CATIE.

“Esta plantación es posible gracias al aporte de todos los adultos y niños que corrieron en la pasada Carrera CatieNatura, pues por cada adulto el CATIE adquirió el compromiso de sembrar tres árboles y por cada niño dos árboles. Nos sentimos muy orgullosos y agradecidos de haber hecho realidad esta quinta plantación”, comentó Juan Carlos Ramírez, coordinador de la Feria.

¿Sabías que? En total se han sembrado 6.000 árboles en la Finca Comercial del CATIE producto de las Carreras CatieNatura que se realizan desde 2011.
Durante la siembra participaron colaboradores y estudiantes del CATIE, tanto de Posgrado como de la Escuela Interamericana del Centro, quienes tuvieron la oportunidad de sembrar varios árboles, contribuyendo así con el medio ambiente en su día.

La actividad se realizó con el afán de generar consciencia sobre el valor del medio ambiente y la importancia de cuidarlo; además de demostrar cómo cada quien con sus acciones puede aportar al cambio.

La Plantación Conmemorativa CatieNatura 2015 se ubica en la Finca Comercial del CATIE y cuenta con una hectárea de árboles de la especie melina (Gmelina arborea), la cual tiene las características adecuadas para crecer en el sitio habilitado para esta.

La siembra fue organizada por los Comités de Bandera Azul Ecológica del CATIE y el Comité Organizador de la Feria Internacional del CATIE 2015.

 

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Karla Salazar Leiva
Oficina de Comunicación e Incidencia
CATIE
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Programa Regional de Cambio Climático promueve la armonización metodológica para construir las estrategias REDD+ en la región

Shirley Orozco
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El Programa Regional de Cambio Climático de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) impulsa la transferencia de información y tecnologías con el objetivo de armonizar sistemas de medición, reporte, verificación (MRV) y monitoreo de REDD+ en Centroamérica y República Dominicana.

Con el objetivo de armonizar estos sistemas MRV, profesionales de los gobiernos de Panamá, Costa Rica, Nicaragua, Honduras, El Salvador, Guatemala, Belice y República Dominicana participaron en la “Primera Edición del Diplomado en Monitoreo Integral de Servicios de los Ecosistemas con Énfasis en Acciones de Mitigación al Cambio Climático”. Este diplomado, realizado del 1 al 26 de junio, fue implementado por el CATIE (Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza) con el auspicio del programa regional.

Durante el desarrollo del diplomado, estos profesionales fortalecieron sus capacidades en el diseño, establecimiento e implementación de sistemas nacionales y subnacionales MRV que permitan a los países estimar la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero de estrategias REDD+. Esto, mientras se incentiva a los participantes a explorar el monitoreo de otros servicios de los ecosistemas, según comentó Mario Chacón, coordinador del diplomado.

Franz Tattenbach, Director del Programa Regional de Cambio Climático, explicó que los participantes fueron seleccionados por los departamentos que impulsan las estrategias REDD+ en los ministerios de ambiente de los países de la región, y son personal clave de los gobiernos, de instituciones académicas y de investigación.

José Gildardo Gálvez, asesor del Sistema de Información Ambiental del Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales de Guatemala y uno de los participantes en la capacitación, manifestó: “Todos los países de la región estamos generando la información necesaria para el establecimiento de la estrategia REDD+ nacional, pero no todos contamos con herramientas para desarrollarla. Tener indicadores comunes de los factores que nos afectan y mejorar nuestro conocimiento es un paso trascendental en el fortalecimiento de capacidades técnicas para sacar esta tarea de una forma armonizada como región”.

Por su parte, Roney Samaniego, analista en Sistemas de Información Ambiental de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) de Panamá, coincide con esta posición: “El objetivo que persigue el Programa Regional de Cambio Climático es estratégico para nuestros territorios. Es muy difícil que logremos realizar intercambios a nivel de país pero si tenemos un intercambio técnico a un mismo nivel se pueden conformar alianzas entre países para reducir emisiones y obtener otros beneficios técnicos y de información”.

Los cuatro cursos impartidos del diplomado contaron con charlas de expertos, discusiones y ejercicios individuales y grupales, donde se abrieron los espacios para que los participantes desarrollaran estudios de caso y compartieran sus experiencias. Se realizaron además, giras de campo para revisar conceptos y aplicar los conocimientos adquiridos, detalló Chacón.

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Shirley Orozco Estrada
Comunicaciones
Programa Regional de Cambio Climático de USAID
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Conservar el medio ambiente podría mejorar la salud humana

 

Karla Salazar Leiva
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Muchas veces hemos escuchado hablar sobre la importancia de conservar el medio ambiente y los servicios que nos brinda. Sin embargo, existen muy pocos datos científicos que comprueben por qué la conservación de los ecosistemas nos beneficia. Ante este vacío, Subhrendu Pattanayak, profesor de salud mundial, medio ambiente y políticas públicas de la Universidad de Duke, en Durham, Estados Unidos, se dio a la tarea de hacer un estudio en este sentido en la Amazonia brasileña.

Durante el primer semestre 2015, Pattanayak visitó el Programa de Investigación en Desarrollo, Economía y Ambiente (IDEA) del CATIE, y como parte de su sabático nos mostró los principales hallazgos de su investigación.

Lo más relevante que se concluyó con el estudio realizado es que las medidas o políticas adoptadas para proteger los ecosistemas y el medio ambiente pueden ofrecer beneficios para la salud pública. Por ejemplo, se comprobó que las áreas estrictamente protegidas de la Amazonia pueden funcionar como una barrera para la transmisión de enfermedades como la malaria.

Pattanayak y su grupo de investigación se enfocaron en estudiar tres enfermedades: la malaria, las infecciones respiratorias agudas y la diarrea, incluyendo variables como el clima, la demografía, los servicios de salud pública y los cambios en el uso de la tierra.

Durante la investigación, se determinó que la incidencia de la malaria, las infecciones respiratorias agudas y la diarrea fueron significativamente más bajas cerca de las áreas estrictamente protegidas, las cuales conservan la biodiversidad y restringen el ingreso de humanos. Mientras que la incidencia de la malaria fue mayor en áreas protegidas consideradas de uso sostenible, es decir, en donde las personas pueden entrar y obtener productos forestales.

La investigación se llevó a cabo en la Amazonia pues de acuerdo con Pattanayak es necesario hacer ciencia en lugares importantes para la humanidad que cuenten con pocos datos científicos. “Hay que hacer ciencia en los lugares en donde se ha investigado poco para así construir capacidad local que ayude a responder los problemas existentes. Al año mueren alrededor de cinco millones de personas en el mundo a causa de las tres enfermedades que analizamos”, agregó Pattanayak.

Como reflexión tras su investigación, Pattanayak también hizo un llamado a la comunidad científica para investigar más sobre la salud del ser humano. “El mundo no está dividido en disciplinas, ni en científicos de cultivos o científicos de economía, todos nos enfermamos igual y somos afectados por el medio ambiente. Por lo que es importante que dejemos esas divisiones y trabajemos en un mismo sentido para procurar el bienestar humano, ese es el verdadero reto. La salud del ser humano depende de la salud del planeta”, manifestó.

El profesor Pattanayak se ha dedicado a investigar temas relacionados con economía de la salud y evaluación de los servicios ecosistémicos de los bosques; enfocándose principalmente en poblaciones socialmente marginales y en la examinación de políticas que son motivadas por la desigualdad. Además, es miembro de la Red del Sur de Asia sobre Desarrollo y Economía Ambiental.

 

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Karla Salazar Leiva
Oficina de Comunicación e Incidencia
CATIE
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Eugenia León
Programa de Investigación en Desarrollo, Economía y Ambiente
CATIE
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Arranca maestría virtual en cuencas

Cris Soto
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El pasado 6 de julio, el CATIE (Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza) dio inicio a la primera Maestría Virtual en Manejo y Gestión de Cuencas Hidrográficas, la cual pretende fortalecer las capacidades y competencias de 25 profesionales interesados en el manejo, gestión y cogestión de cuencas hidrográficas de diversos países entre los que destacan Costa Rica, Haití, Ecuador, Perú, Guatemala, entre otros.

De acuerdo con Jorge Faustino, coordinador de la maestría, el agua, el suelo, los bosques y otros recursos naturales son esenciales para la supervivencia, el bienestar de los humanos y para muchos sectores de la economía. Sin embargo, Faustino indicó que: “En la mayoría de nuestros países existe una degradación acelerada de estos recursos naturales y del ambiente debido a su mal manejo y la mala planificación”.

Faustino explicó que esta nueva oferta del CATIE abre la posibilidad para que muchas más personas puedan formarse en todos los ámbitos relacionados con el manejo de cuencas hidrográficas y hacer frente a estos desafíos. “Es una maestría que brinda una oportunidad profesional de mucho valor”, añadió.

Esta oferta académica brinda un título de maestría avalado por la universidad de posgrado en agricultura y recursos naturales más antigua de América Latina, así como lecciones con profesores de alto nivel y diversidad cultural. Además, ofrece la gran ventaja de que al ser virtual no exige traslado de país y su inversión constituye una fracción del costo de las maestrías presenciales.

Dentro de la maestría existe una fase teórica y una fase aplicada, en esta última se lleva a cabo el trabajo de graduación; en total la maestría tiene una duración de 21 meses.

 

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Jorge Faustino
Coordinador Maestría Virtual a Distancia en Manejo y Gestión de Cuencas Hidrográficas
CATIE
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Ciencia busca disminuir los efectos de la sequía en Guanacaste


Marianela Argüello L.
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Un panorama desolador, con escenarios de pastos secos, reses desnutridas y quebradas y pozos que han desaparecido. Esta es la dolorosa imagen que se podía apreciar antes del inicio de la temporada de lluvias en la provincia de Guanacaste, Costa Rica, región en donde el proyecto FuturAgua trabaja para fortalecer la información científico técnica que permita tomar mejores decisiones en los procesos de adaptación al cambio climático.

El desarrollo de FuturAgua llega en un momento adecuado, ya que actualmente Guanacaste afronta un segundo año consecutivo de sequía, lo cual genera retos importantes para el manejo del agua, el desarrollo de actividades productivas como la agricultura y el turismo, así como la realización de actividades diarias de los guanacastecos.

“En este momento Guanacaste enfrenta las consecuencias de las sequías de los últimos años, muchas de nuestras comunidades no tienen agua para desarrollar sus actividades diarias, pozos secos, nacientes que han desaparecido, estamos sufriendo la falta de agua”, fueron las palabras de Xinia Campos, representante de la Fundación Nicoyagua y una de las socias locales que apoya la implementación de FuturAgua.

Específicamente el trabajo de FuturAgua se ha centrado en el desarrollo de investigaciones sobre las condiciones hidrológicas y climáticas de la región, así como estudios socioeconómicos, en los cuales se están generando métodos innovadores que servirán de guía para orientar el manejo del agua en todo el mundo. Adicionalmente, a través del proyecto se pretende promover un impacto local por medio de la identificación tanto de estrategias clave para la coordinación interinstitucional como de vacíos en las políticas públicas de manejo del agua y necesidades de fortalecimiento de capacidades locales para la adaptación.


Pável Bautista, investigador de la Cátedra Latinoamericana en Decisiones Ambientales (CLADA), del Programa de Cambio Climático y Cuencas (PCCC) del CATIE (Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza), informó que los resultados preliminares del proyecto indican que las lluvias en Guanacaste siguen un patrón bimodal, el cual está siendo usado para caracterizar la variabilidad climática interanual y construir escenarios de cambio climático mejor adaptados para la región. Bautista añadió que las proyecciones de estos escenarios serán combinadas con datos de disponibilidad y demanda de agua de la cuenca Potrero–Caimital, con el fin de realizar proyecciones de impacto del cambio climático en el recurso hídrico.            

Información a su alcance
                                               
El proyecto FuturAgua tiene a disposición su página Web http://futuragua.ca/ubc/inicio/ en donde podrá encontrar la siguiente información:

“Esta información será analizada y compartida con actores relevantes de la zona para facilitar su interpretación, promover la generación de políticas mejor adaptadas y evaluar anticipadamente los retos que los cambios en el clima están imponiendo a las actividades productivas y la vida en general de los guanacastecos”, complementó el investigador de CLADA.

Por otro lado, en el tema socioeconómico, los estudios lo que han determinado es la influencia de las percepciones locales en el manejo del agua, así como la identificación de los actores relevantes de cada sector productivo y social en la gestión del recurso hídrico. Una segunda fase de estas investigaciones determinará los vacíos en la gobernanza del agua y las limitaciones en el flujo de recursos, entre ellos los financieros y de información, que dificultan la resolución de conflictos.

Para informar y lograr la apropiación por parte de los actores locales, a través del proyecto se realizan reuniones o talleres denominados Compartiendo conocimientos para fortalecer la adaptación a la sequía en Guanacaste.

Estos esfuerzos serán completados con el análisis integral de los resultados del proyecto para generar otras herramientas didácticas que faciliten la divulgación y comprensión de los resultados, como juegos interactivos, videos y modelos de simulación.

FuturAgua es implementado por un consorcio conformado por la CLADA del CATIE, el Centro Internacional de Cooperación en Investigación Agrícola para el Desarrollo (CIRAD), la Universidad de British Columbia (UBC) y la Universidad de Carnegie Mellon (CMU); además, es apoyado por un grupo consejero de socios locales clave conformado por el Área de Conservación Tempisque (ACT), la Fundación Nicoyagua, la Municipalidad de Nicoya, la Universidad Nacional de Costa Rica (UNA), la Cámara de Ganaderos, el Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados de Nicoya (AyA) y las Asadas.

 

Mayor información:

Pável Bautista
Investigador y coordinador asociado
FuturAgua
CLADA
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http://futuragua.ca/ubc/inicio/

Marianela Argüello L.
Comunicadora
Programa Cambio Climático y Cuencas

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