El futuro que vemos: Territorios Climáticamente Inteligentes

El CATIE impulsa en todos sus frentes el concepto de ‘territorios climáticamente inteligentes y ello desemboca en un modelo que busca reinventar la forma en la que el individuo se relaciona con su entorno. Esto es lo que llamamos: enfoques sistémicos. Y ello es parte del trabajo que, durante 40 años, hemos venido haciendo en la creación de modelos novedosos para generar conocimiento y desarrollar herramientas que faciliten su aplicación.

Para este modelo hemos tomado en consideración el poder de la acción colectiva en cada territorio donde cada actor, guiado por una visión común, aporta a la conservación, al manejo o a la restauración de este espacio.

Los territorios climáticamente inteligentes son la respuesta a estos desafíos. Son el producto de décadas de trabajo del CATIE, decenas de proyectos y centenares de socios, que han alcanzado a millones de personas en cientos de miles de kilómetros cuadrados en América Latina, incorporando experiencias exitosas de otras regiones del mundo.

Hay varios objetivos en este modelo. Estos son algunos de ellos:

  • Aumentar la capacidad de producción del territorio.
  • Reducir las emisiones de gases responsables por el cambio climático y la variabilidad climática.
  • Aumentar la capacidad de adaptación del territorio y de sus pobladores, sistemas productivos y ecosistemas, ante las crecientes presiones que ocasionan los cambios globales.

¿Por qué afirmamos que nuestro modelo es novedoso? En tres áreas fundamentales de acción está la respuesta: sus actores, su escala y su enfoque.

Sus actores: involucra a todas las personas que influyen en la forma en la que se administran los recursos ambientales, sociales y productivos del territorio.

Su escala: el territorio es la unidad mínima para lograr un impacto real y colectivo, que va más allá de lo ambiental, social o productivo. Es algo como ver la película completa para hacer más efectivos los impactos de la acción conjunta.

Su enfoque: el clima es una variable determinante, fundamental y crítica para cualquier enfoque de desarrollo sostenible. Los territorios climáticamente inteligentes incorporan al clima en la mitigación de los inminentes cambios globales, presentes y futuros. Por primera vez, se unen una multitud de variables para responder, de manera efectiva e integral, a los complejos problemas del ser humano y su entorno.