Sistemas ganaderos resilientes

La ganadería constituye el principal uso de la tierra en América Latina y el Caribe. A nivel mundial, la demanda por fuente proteica animal, como carne y leche, han aumentado rápidamente debido al crecimiento de la población humana, el aumento del nivel de ingreso promedio y cambios en los estilo de vida. El crecimiento de la actividad tiene un impacto significativo sobre el medio ambiente y los recursos naturales, como el aire, el suelo, el agua y la biodiversidad en general.

La ganadería se encuentra actualmente en el centro de una encrucijada en la que convergen diferentes desafíos regionales y globales (cambio climático, pobreza rural, salud, seguridad y soberanía alimentaria, emigración de la población joven y otros), que afectan los indicadores socioeconómicos y los medios de vida de las familias ganaderas. En tal sentido, la investigación en este sector desborda los límites tradicionales de las ciencias de producción animal e impone la consideración de muchos otros factores para lograr sistemas resilientes, productivos, competitivos y con mínimo impacto en la salud humana.

La intensificación sostenible de la ganadería

Busca la eficiencia en la productividad por unidad de área mediante la incorporación de sistemas silvopastoriles y las buenas prácticas para hacer más eficiente el manejo sin que haya un incremento del área bajo pasturas. Los beneficios se obtienen de la liberación de áreas improductivas para la rehabilitación y/o restauración, y la reducción de la degradación ambiental, incremento en la cobertura arbórea y la biodiversidad, aumento en la captura de carbono, manejo y gestión del recurso hídrico, reducción de emisiones y fomento de la adaptación al cambio climático.

La protección y restauración del ecosistema basado en la intensificación productiva mejoran la interacción entre las plantas, la vida animal y humana, y aseguran la salud del planeta. En este sentido, se promueve el enfoque One Health como una forma de recuperación verde del sector postCOVID-19.

Desde el año 1995, el CATIE realizó un cambio en el abordaje de los paradigmas ganaderos y pasó del enfoque de manejo tradicional de la ganadería (nutrición de los animales, genética, etc.) a un enfoque holístico que busca el desarrollo de una ganadería sostenible que integra aspectos ambientales, económicos, productivos y sociales.

 

El Programa Ganadería y Manejo del Ambiente (GAMMA)

Tiene como propósito el desarrollo de investigaciones y la búsqueda de alternativas para:

  • Reducir la degradación ambiental en agua, suelos y pastos.
  • Incrementar la productividad y rentabilidad en fincas ganaderas.
  • Generar servicios ambientales en territorios ganaderos.
  • Promover sinergias entre adaptación y mitigación.
  • Promover modelos de negocios basados en diferentes incentivos financieros y no financieros para la intensificación ganadera.
  • Generar insumos e instrumentos para decisores de política pública y privada.

La meta de GAMMA es promover la intensificación sostenible de los sistemas de producción ganadera a lo largo de la cadena de valor, lo cual implica conocer la estructura y función de sus componentes y sus interrelaciones para, con base en estos, diseñar estrategias que contribuyan a incrementar la productividad, competitividad y sostenibilidad de los sistemas ganaderos en un contexto de clima cambiante para América Latina y El Caribe.

Enfoques integrales sostenibles como el diseño e implementación de sistemas silvopastoriles, unidos a una serie de buenas prácticas de manejo ganadero, han mostrado resultados exitosos para el mejoramiento de la productividad y la rentabilidad, la generación de servicios ecosistémicos, la adaptación al cambio climático y la reducción de la huella de carbono frente a la ganadería basada en enfoques tradicionales.

Gracias un intenso trabajo con cerca de 20 años de investigación, se ha logrado conciliar lo ambiental, social y económico, y convertirlos en ejes del trabajo. Mediante la ejecución de proyectos de investigación y desarrollo de implementación en el campo, en el CATIE hemos liderado procesos de capacitación participativa a familias, estudiantes, técnicos y extensionistas del sector ganadero.

Promovemos espacios de gobernanza para facilitar el intercambio de conocimientos, experiencias y acciones de sensibilización y adicionalmente, generamos insumos técnicos para las decisiones de políticas, que son integrados para el cumplimiento de sus NDC y NAP.

Esto lo hacemos mediante la promoción y evaluación de la adopción de los sistemas silvopastoriles (SSP) y buenas prácticas de manejo (BPMG) en fincas, la caracterización de los medios de vida de los ganaderos y sus familias, la capacitación participativa (empleando la metodología de escuelas de campo) con grupos organizados de productores, estudiantes de pregrado y posgrado, técnicos del sector y académicos, entre otros, en los temas relacionados con la ganadería sostenible, razón por la cual el programa GAMMA ha sido muy exitoso y ha podido cumplir las demandas y expectativas de distintos socios en los países de la región.

En el contexto del cambio climático global y en relación con el manejo de la ganadería tradicional en América latina, hemos contribuido a la cuantificación de la cantidad de carbono en las pasturas y la reducción de la emisión de gases de efectos invernadero (GEI).  Se sabe que la ganadería contribuye a 18% de las emisiones de gases de calentamiento global. Sin embargo, el uso de especies forrajeras de alta calidad resulta en la reducción de la emisión de metano en el proceso de fermentación y la implementación de sistemas silvopastoriles, en un incremento de la captura de carbono.

Asimismo, hemos implementado una metodología de análisis de ciclo de vida para cuantificar las emisiones de GEI en sistemas tradicionales y silvopastoriles. También, hemos creado un modelo de CO2 fix que cuantifica el stock de carbono en distintos sistemas de uso de la tierra y un modelo de CO2-Land para modelar los impactos de varios usos de la tierra en fincas ganaderas a nivel territorial. En general, los diferentes resultados se han utilizado para desarrollar herramientas que han servido a los decisores de políticas de la región para formular y/o ajustar las políticas ganaderas de los países.

Con base en los distintos resultados, el GAMMA ha establecido modelos de fincas en varios ecosistemas de la región para mejorar la producción animal y el secuestro de carbono en estas fincas, con el objetivo de masificar la implementación de los sistemas silvopastoriles en fincas ganaderas. Una base de datos de carbono (suelo, pasto, árbol) y de sistemas de producción animal  y forestal ha sido elaborada para las zonas de trópico húmedo, subhúmedo y seco.

Adicionalmente, trabajamos en el tema de análisis de políticas ambientales y sus impactos socioeconómicos y ambientales, así como en la definición de incentivos de mercado para el manejo sostenible de la actividad ganadera.

En diferentes zonas de Centroamérica, el programa GAMMA ha establecido fincas piloto, las cuales utiliza como centros de experimentación y replicación de las tecnologías silvopastoriles que incentiva para el desarrollo de una ganadería sostenible con alto potencial para la adaptación al cambio climático, que –mediante la implementación de buenas prácticas– contribuyen a la mitigación de gases efecto invernadero para reducir los efectos del cambio climático global. GAMMA, además, trabaja activamente el tema de capacitación dirigida a varios actores del sector ganadero de la región.

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