Proyecto PARES comparte con el MARN avances del piloto de desarrollo territorial en La Unión Sur

- El intercambio destacó el valor de la formación metodológica y del monitoreo de impactos para orientar soluciones basadas en la naturaleza en territorios con alta vulnerabilidad climática.
Los avances y aprendizajes del Proyecto Paz, Acción, Resiliencia y Sostenibilidad en Paisajes de América Latina (PARES) en El Salvador fueron presentados ante el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) durante una reunión de trabajo, realizada el 20 de enero, orientada a compartir el enfoque metodológico del proyecto y los resultados preliminares del piloto implementado por ADEL La Unión en el paisaje La Unión Sur.
El encuentro reunió a representantes del MARN, entre ellos Jessica La Guardia, jefa de la Unidad de Cambio Climático, y Rosa Margarita García, especialista en adaptación, así como a Mario Chavarría, gerente de ADEL La Unión, y a Sandra Campos y Luis René Zúñiga, técnicos de esta organización. También participaron Abi Márquez, oficial del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA); Ileana Ávalos, coordinadora del Proyecto PARES e investigadora del CATIE (Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza); y Luis Menjívar, representante del CATIE en El Salvador.
Esta iniciativa se desarrolla en el marco de la Alianza “Facilitando enfoques específicos para abordar riesgos climáticos y ambientales relacionados con la paz y la seguridad”, mediante la cual la Unión Europea (UE) y el PNUMA han unido esfuerzos con el CATIE para implementar el proyecto PARES en América Latina.
En la sesión, ADEL La Unión presentó el trabajo de su organización a través de Sandra Campos, técnica de dicha organización, quien enfatizó que el piloto en La Unión Sur se concentra en fortalecer la resiliencia climática y productiva mediante Soluciones basadas en la Naturaleza (SbN) centradas en: i) fortalecimiento de capacidades de personas productoras en técnicas agrícolas sostenibles; ii) rescate de semillas criollas y establecimiento progresivo de un banco comunitario de semillas; iii) manejo regenerativo del suelo y elaboración de insumos orgánicos; iv) diversificación productiva; y v) impulso de sistemas agroforestales y acciones de restauración orientadas a zonas de recarga hídrica.
Posteriormente, Rosa Margarita García, funcionaria del MARN y especialista en adaptación, destacó la pertinencia del enfoque metodológico del proyecto para profundizar el análisis más allá de las amenazas visibles. Según señaló, este tipo de procesos permite comprender mejor las causas estructurales de los riesgos climáticos: “Aunque a veces parezca evidente identificar las amenazas de un territorio, es fundamental analizar dónde están realmente las causas. En muchos casos pensamos que el origen es uno, pero viene de más atrás”, explicó.
Asimismo, subrayó la importancia de realizar un análisis territorial integral como base para la toma de decisiones y la selección de soluciones adecuadas: “El análisis del territorio es clave para identificar intervenciones que se adapten mejor a las personas, a los ecosistemas y a la economía. Esto es vital para los proyectos y las acciones que se implementan en el territorio”.
García también resaltó la necesidad de fortalecer los procesos de monitoreo y evaluación para evidenciar los impactos de las intervenciones: “Es importante contar con mecanismos de seguimiento que permitan medir los impactos a nivel de los ecosistemas, de los sistemas productivos, de las comunidades y de los recursos naturales en general. Será muy valioso poder observar cómo se manifiestan estos cambios en el tiempo”. Finalmente, reiteró su disposición a mantener una coordinación técnica continua con el proyecto.

Los avances reportados por ADEL La Unión incluyeron:
- Fortalecimiento de capacidades: 225 familias reportaron haber fortalecido conocimientos en técnicas agrícolas sostenibles, tras una estrategia en dos fases que priorizó la socialización para incrementar la participación comunitaria.
- Rescate de semillas criollas: 24 personas líderes fueron capacitadas para impulsar el rescate de semilla criolla, combinando conocimientos locales y acompañamiento técnico. Se realizaron intercambios de semillas y se avanzó en el resguardo inicial, con apoyo de lineamientos recibidos a partir de una visita técnica al Centro Nacional de Tecnología Agropecuaria y Forestal (CENTA).
- Banco comunitario de semillas: Se proyecta el establecimiento de un banco mixto de semilla criolla en coordinación con la Asociación de Regantes Nueva España (ARNE).
Esta reunión reafirmó el compromiso de mantener una coordinación técnica con el MARN para fortalecer la coherencia entre avances territoriales y prioridades nacionales, especialmente en temas de agua, suelo, resiliencia productiva y gestión de riesgos climáticos.
Mayor información
Ileana Ávalos Rodríguez
Coordinadora del Proyecto PARES
Unidad de Acción Climática
CATIE
ileana.avalos@catie.ac.cr
Redacción:
Karla Salazar Leiva
Comunicadora
Oficina de Comunicación y Mercadeo
CATIE
karla.salazar@catie.ac.cr
