CATIE impulsa diálogo nacional para reducir las brechas en la educación superior en los territorios indígenas de Costa Rica

- El taller socializó los resultados de un estudio de caso sobre las condiciones de acceso, permanencia y graduación de la población indígena en la educación superior en Costa Rica, y visibilizó las barreras diferenciadas que enfrentan las mujeres indígenas.
El 17 de febrero, el CATIE (Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza) realizó el taller de socialización de resultados del diagnóstico sobre las trayectorias educativas de personas indígenas en instituciones de educación superior, en el marco del proyecto regional “Hacia la construcción de políticas de inclusión de indígenas, especialmente mujeres, en las instituciones de educación superior e investigación académica en Centroamérica”.
El proyecto es liderado por el Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS) de México, con financiamiento del International Development Research Centre (IDRC) de Canadá. En Costa Rica, la iniciativa es coordinada por el CATIE, mientras que en Guatemala participa la Universidad del Valle de Guatemala y en Belice la Galen University.


El diagnóstico analizó la trayectoria educativa en cuatro momentos clave: ingreso, permanencia, abandono y graduación, y evaluó cómo inciden factores individuales, familiares-comunitarias e institucionales. La investigación combinó datos cuantitativos con entrevistas realizadas a personas provenientes de 23 territorios indígenas y de Sixaola.

Los hallazgos evidencian que la exclusión no responde a situaciones aisladas, sino a condiciones estructurales del sistema educativo. De las 49 personas entrevistadas, solo un 8% logró graduarse de la universidad y un 12% abandonó sus estudios. Además, el 45% de quienes ingresaron debió salir de su territorio para continuar su formación académica.
Entre las principales barreras identificadas destacan la distancia geográfica hacia las sedes universitarias, la condición socioeconómica, las limitaciones de conectividad, la desigual calidad de la educación secundaria en los territorios, la complejidad y escaso acompañamiento de los trámites administrativos y el racismo persistente. El 28% de las personas entrevistadas reportó haber sido discriminada por su idioma, el 22% por sus rasgos físicos y el 18% dentro de espacios académicos.
Asimismo, el estudio subraya que las mujeres indígenas enfrentan una “triple discriminación” asociada a su origen étnico, género y condición socioeconómica. Las expectativas tradicionales vinculadas al cuido y al trabajo doméstico, sumadas a la migración forzada para estudiar, incrementan la probabilidad de abandono académico. En este sentido, se planteó la necesidad de medidas específicas como becas diferenciadas, servicios de cuido infantil, horarios flexibles y protocolos efectivos contra la discriminación.
El taller reunió a 34 personas representantes de organizaciones y movimientos estudiantiles indígenas, universidades públicas (UCR, UNA, TEC y UNED) y privadas (Universidad EARTH), instituciones del Estado y organismos internacionales, quienes validaron los hallazgos y trabajaron en mesas de diálogo para construir soluciones conjuntas y aportes concretos que las personas participantes manifestaron poder impulsar en el corto plazo para comenzar a materializarlas.
“La educación indígena no es un regalo del Estado, es el derecho a que nuestras raíces florezcan en las aulas, no estamos aquí para seguir un camino trazado, sino para construir en conjunto el sendero donde quepan todas las voces de defender el derecho a la educación indígena; es entender que el aula debe hablar más de un idioma y sentir más de una cultura. El futuro de nuestra enseñanza no se dicta, se construye mano a mano, en conjunto, comunidad por comunidad”, comentó Rebeca Quirós, mujer indígena que participó en el taller.


Por su parte, Cristina Fueres y William Menchu, encargados del taller por parte del CATIE, señalaron que reducir las brechas en la educación superior requiere un trabajo colaborativo sostenido entre comunidades, universidades e instituciones públicas, donde cada actor asuma un compromiso concreto.
“Felicito al CATIE por este primer paso, por comenzar a trabajar en un tema que preocupa en los territorios y pueblos indígenas”, afirmó Thalía Jiménez, mujer indígena participante del taller.
Como próximos pasos, el CATIE asumirá la sistematización de los resultados del proceso. A partir de ello, el CATIE facilitará las conexiones y articulaciones pertinentes entre actores locales e instituciones con capacidad de contribuir a cada solución priorizada, y coordinará un nuevo encuentro en conjunto con la Subcomisión de Pueblos y Territorios del CONARE, con el fin de dar continuidad a las acciones propuestas.



Mayor información:
Mariela Leandro
Coordinadora del Proyecto CIESAS-CATIE
CATIE
mleandro@catie.ac.cr
Karina Poveda Coto
Coordinadora área temática Mujeres, Jóvenes Rurales y Comunidades Indígenas
CATIE
Karina.poveda@catie.ac.cr
Cristina Fueres
Equipo técnico, CATIE
cristina.fueres@catie.ac.cr
William Menchu
Equipo técnico CATIE
william.menchu@catie.ac.cr
Redacción:
Karla Salazar Leiva
Comunicadora
Oficina de Comunicación y Mercadeo
CATIE
salazark@catie.ac.cr
