Proyecto PARES aporta experiencias territoriales al diálogo regional en la COP4 del Acuerdo de Escazú

- La participación evidenció cómo procesos participativos en territorios de América Latina contribuyen a hacer operativos los derechos de acceso en contextos de cambio climático y tensiones socioambientales
En el marco de la Cuarta Conferencia de las Partes (COP4) del Acuerdo de Escazú, el proyecto Paz, Acción, Resiliencia y Sostenibilidad en Paisajes de América Latina (PARES), implementado por el CATIE (Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza) en colaboración con el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), contribuyó al diálogo regional sobre la implementación de los derechos de acceso a la información, la participación y la toma de decisiones en contextos de cambio climático, conflicto y gobernanza territorial.
El espacio permitió conectar experiencias concretas de trabajo en territorio con los principios que promueve el Acuerdo de Escazú, mostrando cómo estos derechos pueden materializarse en la práctica a través de procesos participativos estructurados.
El proyecto PARES trabaja en seis países —México, Guatemala, El Salvador, Honduras, Colombia y Ecuador— fortaleciendo capacidades locales para el análisis territorial, el diseño de soluciones basadas en la naturaleza (SbN) y su articulación con espacios de toma de decisión. Además, constituye la primera operación en América Latina de la alianza UE–PNUMA sobre Clima, Ambiente, Paz y Seguridad.
De los paisajes a la gobernanza: aprendizajes desde la práctica
Durante el evento, se compartieron experiencias que evidencian cómo los procesos participativos permiten que las comunidades identifiquen amenazas, visibilicen relaciones de poder y nombren conflictos socioambientales, generando condiciones para una participación más efectiva en la toma de decisiones.
Los casos presentados desde México y Colombia mostraron cómo estos procesos hacen visibles actores históricamente excluidos, abren espacios de diálogo en contextos de tensión y transforman el diseño de las soluciones en función de las dinámicas territoriales.
Estos aprendizajes permiten entender que la participación no se limita a un mecanismo formal, sino que constituye un proceso que puede incidir de manera concreta en la gobernanza de los territorios.

Implicaciones para la implementación del Acuerdo de Escazú
A partir del análisis, se destacó que los riesgos que enfrentan los territorios son sistémicos e interconectados, y que las soluciones basadas en la naturaleza generan contribuciones diferenciadas según el contexto. En este escenario, la gobernanza —en términos de quién participa y cómo se toman las decisiones— resulta determinante.
La discusión abrió una reflexión clave para el ámbito de política pública: cómo asegurar que estos procesos, que ya están haciendo operativos los derechos del Acuerdo de Escazú en los territorios, puedan escalar y contribuir a la formulación e implementación de políticas a nivel nacional.
De esta manera, la participación del proyecto PARES en la COP4 contribuyó a fortalecer el diálogo entre experiencias territoriales y marcos normativos, poniendo en evidencia el papel que pueden jugar los gobiernos en la institucionalización de estos enfoques.
Mayor información y redacción:
Ileana Ávalos Rodríguez
Coordinadora del Proyecto PARES
Unidad de Acción Climática
CATIE
ileana.avalos@catie.ac.cr
